Mostrando entradas con la etiqueta Coleus sp. pl.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coleus sp. pl.. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de noviembre de 2011

Cóleos











Últimamenete estoy algo preocupado por el estado de mis plantas… Lo cierto es que no sé qué bicho les ha picado… Muchas de ellas sufren una enfermedad en la que partes de las hojas se marchitan paulatinamente para, finalmente, caer… Sobre todo las plantas carnosas… En un principio pensé que podía ser exceso de riego, pero después de observarlas con detenimiento y cuidar la cantidad de agua hasta cotas insospechadas he pensado que puede ser alguna enfermedad fúngica… Esperando que no mueran debido a esta epidemia, hoy le llega el turno al comúnmente conocido como cóleo.
El cóleo, también conocido como cretona, pertenece a la familia de las labiadas (Lamiaceae), como el romero o la planta del dinero. Aunque su nombre vulgar deriva de una nomenclatura científica antigua, todos las especies pertenecen al género Solenostemon -algunos autores lo dan como sinónimo de Plectranthus-. Es un género que vive de manera natural en las zonas tropicales/ecuatoriales de Asia y África, sobre todo en la India y Java. La mayor parte de los cultivares actuales derivan de la especie Solenostemon blumei o S. scutellarioides.
Muy conocida por sus coloraciones imposibles, el cóleo es una planta herbácea, bianual o perenne dependiendo del clima en el que se desarrolle, que puede alcanzar 0,5-1 metro de altura, excepcionalmente 1,5 metros. Con gran desarrollo radicular, el cóleo se yergue sobre tallos verdes de sección cuadrangular (típicos de la familia botánica debido al desarrollo de los cuatro cordones de colénquima longitudinales); sobre éstos se disponen las hojas, más o menos grandes, opuestas, de aspecto frágil, con limbo casi cordado, margen serrado, nerviación acusada y coloración variable, variegada, de color púrpura-morado-fucsia-rosa-amarillo y de intenso a claro conforme nos acercamos al margen. Su inflorescencia se desarrolla en otoño-invierno, de tipo espiga, elegante, sobre la que se disponen las flores de azul claro y pequeñas, cuya corola está formada por dos labios, y con escaso valor decorativo.
Se reproduce con gran facilidad mediante esquejes, desarrollando raíces fácilmente por inmersión en agua para posteriormente ser plantados en el sustrato adecuado.
Viven sobre suelos ricos en materia orgánica, húmedos y con buen drenaje. Prefieren zonas cálidas (por lo que hay que evitar exponerlos a bajas temperaturas) y luminosas, aunque no soportan la insolación acusada, por lo que es preferible exponerlos a semi-sombra. Se recomienda regarlos abundantemente en las épocas de crecimiento, mientras que en otoño e invierno el riego ha de ser escaso. En caso de que necesiten riego, sus hojas caerán, lacias, avisando del problema.
Atendiendo al aspecto estético, cabe decir que es una planta que pierde su porte debido a que los tallos se vencen y tronchan con gran facilidad debido al peso, por lo que se recomienda eliminar las yemas apicales para facilitar la ramificación o reponer los pies mediante esquejes.
Su vigor y la fácil reproducción la convierten en una planta muy utilizada en hibridación y estudios de organografía vegetal. También destacar que ciertas especies contienen principios psicoactivos.

lunes, 10 de enero de 2011

De coleos...



Regresando del verano y del otoño, bastante ajetreados, todo hay que decirlo, estoy de nuevo aquí para hablar de plantas y otros quehaceres de la jardinería, y dado el rigor invernal, he decidido comenzar la temporada con plantas que en mi latitud son más indicadas para interior o en su defecto, un balcón acristalado.
El coleo, también llamado cretona o nazareno (género Coleus que engloba a unas 150 especies) es una planta de la familia Lamiaceae o labiadas (sí, sí, prima hermana del romero o la lavanda) distribuida por los trópicos, concretamente la zona de Java, la India y zonas asiáticas. Casi todas las variedades existentes en el mercado, entre las que podemos destacar Arc-en-ciel, Iroquois u Otoño, son híbridos de Coleus blumei y Coleus verschaffeltii.
Planta herbácea, vivaz, bastante llamativa por el colorido de sus hojas, opuestas, simples, con peciolo, de forma acorazonada-lanceolada y de margen dentado o festoneado, donde destacan los pigmentos púrpuras, pardos, rojizos, amarillos y verdes. Son característicos su tallo cuadrangular (como el resto de las labiadas presenta cuatro cordones de colénquima que le confieren esta forma tan característica) y sus flores constituidas por dos labios que se disponen en forma de inflorescencia en espiga.
Son plantas de rápido crecimiento, sobre todo si reciben buena cantidad de luz, se cultivan en un sustrato rico en materia orgánica y se riegan frecuentemente, lo que tiene un inconveniente si pretendemos que la planta adopte forma de macolla, para lo que se recomienda eliminar o despuntar, tanto los brotes superiores, como la inflorescencia, para facilitar el crecimiento de los inferiores. Es importante saber que no soportan temperaturas extremas ni insolación directa y que su rango de crecimiento óptimo se encuentra entre los 13 y 22 ºC. Los cambios en la temperatura y el fotoperiodo influyen en la coloración de sus hojas (más oscuras en días cálidos y largos, más verdosas en días fríos y cortos).
Los coleos pueden ser cultivados indistintamente como planta de interior o exterior Podemos decir que es una planta tremendamente vivaz que arraiga con gran facilidad, por lo que se suele reproducir vegetativamente mediante esquejes (personalmente un servidor prefiere mantenerla en agua hasta que desarrolle un buen sistema radicular para luego transplantarla a una maceta, en vez de plantarla directamente sobre el sustrato… manías), aunque, con fines comerciales, su multiplicación se realice por semilla.
Por lo general no es una planta que sufra de enfermedades y plagas, excepto las producidas por la alteración del pH del sustrato, la excesiva insolación y algunos parásitos como nematodos.
Por último destacar que corre la creencia popular de que el coleo es una planta que atrae la mala suerte en interiores, por lo que muchos la prefieren lucir en sus balcones.